En una situación casi límite, los principales Bancos Centrales del planeta se unieron para llevar a cabo una acción coordinada: reducción a la mitad del coste de financiación en dólares, de 100 puntos básicos a 50, lo que permite ganar tiempo, con una inyección de liquidez de 180.000 millones de dólares.
Forbes llegó a asegurar el martes que un gran banco europeo estuvo a punto de quebrar, algo que no sería descabellado teniendo en cuenta la exposición a deuda soberana periférica de algunas entidades, aunque ninguna otra institución y apenas los medios se hicieron eco del anuncio.
En cualquier caso, se abarató hacerse con dólares para aliviar la situación, y alargar la vida al enfermo esperando una cura definitiva. La noticia fue recogida por todos los medios, y puedes verla por ejemplo pinchando aquí, o a través de la nota de prensa oficial de la Reserva Federal.
La mayor parte de las necesidades son en dólares. Los bancos europeos tienen que financiarse para sus operaciones con la moneda estadounidense, y ante la desconfianza que suscita la Unión Monetaria por la crisis de deuda periférica, tienen muy restringido el acceso a esta divisa. Xavier Sala i Martin, conocido economista catalán, argumentaba en Twitter, respecto a que la financiación sea mayoritariamente en dólares: " Me lleva a una conclusión. Una conclusión basada en la deducción y no en ninguna información privilegiada (entre otras cosas porque no la tengo): pienso que la impresión masiva de dólares llevada a cabo hoy es una señal de que las autoridades europeas han decidido permitir que el BCE imprima dinero masivamente para ayudar a España e Italia (supongo que financiará parcialmente el EFSF y juntará ese dinero al que ponga el FMI y los SDRs) y que, para evitar que eso produzca un desequilibrio en el tipo de cambio del euro en perjuicio de los Estados Unidos, los americanos han empezado hoy a imprimir dólares." En su texto completo, también reconocer el impacto de las políticas públicas en la economía, y cree que China podría estar proyectando una recesión en su economía, algo alucinante. Pero esto lo trataremos otro día.
No obstante, y cito a Expansión: "La medida, anunciada a las 14 horas, incluye una novedad respecto al resto de macro inyecciones realizadas por los bancos centrales de forma coordinada: extiende al resto de divisas las líneas de intercambio (swaps) de liquidez, es decir, no tienen por qué ser en dólares. Las nuevas líneas de liquidez estarán vigentes hasta el 1 de febrero de 2013."
Se ha ganado tiempo. Seguramente con vistas a la cumbre europea del 9 de diciembre, que puede ser un verdadero punto de inflexión, o una más, una de tantas en donde los políticos europeos podrían volver a decepcionar. Puede que en la cumbre se acuerde una QE encubierta, es decir, compra de bonos por parte del BCE. En este sentido, cito la opinión en ElPaís José Carlos Díez, profesor de la Universidad Carlos III y economista jefe de Intermoney: "Es como echar un cubo de agua para sofocar un incendio con llamas de varios metros de altura. Sólo cabe una respuesta rotunda del BCE en la compra de bonos y si es necesario de deuda privada, como hace la Fed, además de ayudas para que los bancos no cierren el grifo del crédito y menos obsesión con la austeridad en Europa".
El propio José Carlos Díez, escribía a raíz de la noticia un post en su blog en el Cinco Días muy recomendable.
Por último, dejo el enlace a un artículo en Expansión de Dani Badía, Javier Zuluaga y Miguel Roig: "Las preguntas clave para entender la última intervención de los bancos centrales".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario